Un box de barrio · Madrid
1.151 conversaciones atendidas sin quitarle horas al box
Un box de barrio de Madrid, cliente nuestro desde el principio. Un año funcionando, con todas las conversaciones de entrada medidas: cuándo llegan, cuánto se tarda en contestar y cuántas acaban en clase de prueba.
- 1.151
- conversaciones atendidas y medidas
- 65 %
- llegaron fuera del horario atendido
- menos de 30 s
- de tiempo medio de respuesta
- 0
- mensajes contestados por la noche a mano
El punto de partida
Es un box de barrio, de los de toda la vida. Como en casi todos, el móvil lo llevaba el dueño: contestaba entre clase y clase, y por la noche desde el sofá. Los días con más trabajo, los mensajes se quedaban sin respuesta hasta el día siguiente.
Antes
- El dueño contestaba entre clase y clase, y por la noche desde casa.
- Los mensajes de fin de semana esperaban al lunes.
- Nadie hacía seguimiento de quien reservaba y no aparecía.
- No había forma de saber cuántas personas se estaban perdiendo.
Ahora
- Cada mensaje recibe respuesta en menos de 30 segundos, a cualquier hora.
- La clase de prueba queda reservada en la misma conversación.
- El recordatorio del día de la clase sale solo.
- Todas las conversaciones quedan medidas: se ve dónde se cae la gente.
«Antes contestaba yo a las once de la noche desde el sofá. Y los días que no contestaba, esa persona no volvía a escribir.»